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Stradanie (leve SarvarxRuslan)

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Stradanie (leve SarvarxRuslan)

Mensaje por Invitado el Vie Mayo 04, 2012 10:33 pm

Bueno, he de decir que todo lo que leí/vi sobre Sarvar el día anterior me inspiró a hacer este fic ;w; . El título quiere decir "sufrimiento" en ruso, traté de buscarlo en uzbeko, pero no confio mucho en los traductores ingles-uzbeko Uu. Y...solo diré eso .x. .Ya saben, los personajes no me pertenecen, Sarvar es de Kimiko Toudaiji y Ruslanka es de Toxic-ToOtHpAsTe.

-.-.-.-.-.-.-.

Ha sido un día demasiado ocupado, mi jefe ha venido trayendome de un lado a otro, no solo en las oficinas, sino también trayendome de un lado a otro de Asjabad, papeleos por doquier, llamadas de Iván, de sestra, de Alfred-san... ha sido tan agotador, pero finalmente me puedo dar un respiro, luego de este fastidioso día al menos puedo pasar aunque sea un momento tranquilo y en compañía del idiota uzbeko.

Al pensar en eso no puedo evitar el sonrojarme un poco, para mi desgracia uno de los empleados lo notó y me preguntó que si estaba bien, sin embargo lo ignoro... a veces no entiendo como fue que ambos terminamos juntos, habiendonos llevado mal en el pasado y llamandonos a cada rato idiotas...pero eso no importa ya, las cosas sucedieron por algo. Solo quiero volver con él.

Saliendo del edificio en el que estaba trabajando, sin que nadie me vea, llamo a mi alfombra voladora con un silbido, jeh, no tarda casi nada en llegar, me subo en esta y me lleva a la casa de Sarvar. Al cruzar del otro lado de la frontera, ya cerca de donde vive Uz-baka, noto que cae una ligera llovizna, al ser casi todo desierto es un poco rara para nosotros la lluvia, para algunos es bella, pero para otros es símbolo de tristeza... debo apresurarme a llegar antes de que empeore, aunque parezca un poco loco, le indico a mi alfombra que me lleve más rápido, esta hace caso.

Pasó un rato más y finalmente llego al enorme edificio donde vive Sarvar, me bajo de la alfombra, esta va regresando a mi casa, donde suele descanzar. Desde afuera puedo ver las luces de su habitación, están apagadas, quizá está dormido, su jefe suele ser más exigente que el mio. Desde que comenzamos a salir me entregó una copia de sus llaves, así que entro a la casa con estas, entro silenciosamente, no quiero que me empiece a regañar y a llamar idiota y demás cosas justo cuando vengo de buen humor para con él. Todo está apagado, se me hace un poco extraño, voy encendiendo unas cuantas luces para poder ver mejor, ya estoy cerca de la habitación de él...n-nuestra habitación, si se puede decir, estoy por meter la llave para abrir, pero algo me detiene...

Oigo sollozos...

Pego mi oido a la puerta, puedo oirlos más...él...estaba llorando.

Aprieto levemente mis puños, suspiro, inseguro si entrar o no. No es la primera vez que ha pasado, yo lo he visto llorar en varias ocasiones...muchas veces, antes de que... salieramos, aparentaba como que no me importaba, que no me preocupaba, sin embargo, lo admito, muy dentro de mi lo hacía. Doy otro suspiro y finalmente me animo a entrar...

-¿S-Sarvar?...- pregunto en voz baja, todavia inseguro de si estoy haciendo o no lo correcto.

Se mueve bruscamente, como siendo descubierto. Está oscuro, pero logro verlo limpiandose rápidamente sus ojos con la manga de su camisa, poniendose sus lentes, sin voltear, me pregunta en un tono de voz que trata de pasar por normal, pero suena un poco quebrado -Ruslashichka...n-no te escuche llegar...p-pasa...

Estoy por encender las luces de la habitación, pero justo en ese momento...

-N-no enciendas la luz...asi está bien...

Supuse que no quería que viera, así que no tuve otra más que hacerle caso. Miro hacia la ventana, todavía llueve, tal pareciera que el clima está sincronizado con su sentir. Cierro la puerta en cuando entro, con lo que se me disminuye un poco más la visión, aun así puedo ver un poco de lo que hace, también oirlo. Si no me equivoco, se levanta del lugar de donde estaba (se encontraba sentado en el piso), va a su armario, se quita su camisa, dejandola en el piso, y se pone otra nueva con sumo cuidado. Me acerco sigilosamente a donde dejó la camisa anterior, puedo percibirlo... está manchada de sangre...

-Ruslashichka...vamos a dormir ya...es tarde y debes estar cansado...

Hago un leve sonido, en señal de que estoy de acuerdo... me deshago de mi saco, mi corbata y demás cosas que me sean incómodas para dormir bien y entro en la cama para dormir con él. Sarvar también entra y me abraza asfixiantemente como suele hacerlo, muchas veces solo para molestar. Igual lo abrazo, aunque no tanto como el a mí, lo abrazo suavemente...más porque estoy seguro que fue lo que le pasó. Al llevar mis manos a su espalda puedo sentir como su cuerpo se estremece levemente, es lo que me imagino.

-Sarvar... ¿d-de nuevo...t-te...

-Estoy bien- se apresuró a decir. Detestaba aparentar debilidad, habiendo heredado él la grandeza de Kokand, Corasmia y Jiva, no se permitía ser débil, menos frente a nosotros, sus hermanos, a quienes controló por un tiempo. También por su obseción por convertirse en la potencia de Asia Central, no quería demostrar ser menos que nosotros. Es... un idiota orgulloso. Sin embargo, debajo de esa barrera que se hacía, sufría demasiado. Y yo sabía perfectamente por qué...su jefe...

En estos 20 años que llevamos de independientes, es más, desde poco antes de que la URSS cayerá, ha estado bajo las ordenes del mismo jefe. A lo largo de estos 20 años he podido ver las veces en que ha sufrido. Pero al igual que yo con mi otro jefe, no puede poner resistencia o le irá mal.

No siempre se deja, si se ha rebelado en contra de él, pero todas las veces en que lo ha hecho... tanto él como el resto de su gente la ha pagado. Está constantemente controlado, ni siquiera ha podido leer de nuevo el Corán dentro de su casa, pues sabe lo que tiene que pagar por ello. Las torturas por las que pasa...creo darme una idea de cuanto es por lo que tiene que sufrir, ya hemos pasado algo similar cuando fuimos controlados por Iván.

Recuerdo una ocasión en que teniamos una reunión en casa de Sadiq-san, Amir y Asel estaban dispuestos a andar de pesados con Sarvar, hasta que lo vieron llegar. Nos impactó como llegó: traia su brazo vendado e inmovilizado, su ojo izquierdo cubierto con unas cuantas gasas como parche, por ende, en aquella ocasión no traia sus lentes.

"-¿Qué me están mirando?"- recuerdo que eso fue lo que nos dijo, viendonos de forma intimidante. Asel se dio la vuelta, soltando un bufido de molestia, Amir y Sadiq-san le preguntaron qué había sido lo que le ocurrió, pero respondió simplemente que había tenido un accidente y por ello había llegado tarde. Pero la verdad era otra. El brazo estaba herido por lo que ocurrió en Andiján, él había estado con su gente y terminó de esa forma.

Algo más que puedo mencionar al respecto es...la verdadera razón por la cual Sarvar no quiere que tengamos algún niño hasta después. Siempre que Amir se pone a interrogarnos acerca de "hasta cuando le daremos un sobrino" yo siempre le digo que es imposible (a pesar de que siempre me menciona lo de Iván y Yao, yo le insisto en ello) y el uzbeko le responde que quizá en algún futuro lejano. Sin embargo, el verdadero motivo por lo que él no quiere, no es porque le desagraden tanto los niños, sino más bien de nuevo culpa de su jefe, y su extrema estrategia para el control de natalidad. Teme que... puedan hacerme algo, no lo ha dicho directamente, pero esa es la razón. Otra cosa que suele aparentar mucho es su preocupación hacia mí...lo único que me llegó a decir cuando fui yo mismo quien le preguntó, su respuesta fue "siendo un debilucho e inútil no podrás cargar con el o encargarte cuando ya esté más grande..."

Marcas de azotes en la espalda, moretones en varias partes de su cuerpo, dolores constantes en el pecho o en el vientre, es algo por lo que pasa muchas veces.

"A veces...detesto llevar el mismo apellido que él..."

Es cierto que muchas veces la pasa bien, pero igual, muchas veces la pasa terriblemente mal, pero en vez de descargarse, como el idiota que es, se infla de orgullo y finge que está bien.

Suspiro de nuevo...

-Sarvar... no siempre tienes que estar haciéndote el fuerte... durak...

Se quedó callado un rato, como inseguro si estar en su plan de molestarme llamandome idiota, siendo cortante o decir la verdad...

-Mira quien lo dice...idiota Ruslashichka...

Suponía que diría eso -Hum...- me molesto un poco, en parte porque puede que diga la verdad, en parte por la respuesta a mi preocupación por él.

-Estoy bien, Ruslashichka... puedo aguantar esto...soy más fuerte que tú...- se acercó y me dio un cálido beso. Le correspondo de la misma manera, por inercia llevo mi mano a tocar su mejilla. Lloraba de nuevo. Rompo el beso lentamente y llevo mis labios a sus húmedas mejillas, dándole pequeños besos por ellas, también por sus ojos. Puedo notar de alguna forma que aquello lo tomó por sorpresa, puedo ver que una sonrisa se dibuja en su rostro.

-Ruslashichka...- hizo una pausa -...spasiba...

-No tienes que...agradecer nada, Uz-baka...

Soltó una pequeña risilla arrogante, típicas en él -tan solo le dices a alguien que me has visto de esta forma y me las pagarás caro.

-No pienso decir nada, tonto... no puedo creer que desconfíes de mi.

Hice un poco más fuerte el abrazo, esto ocasionó que soltara un leve quejido, me disculpé, claro, con ello comenzó a molestar más, yo le respondía molesto, volvía a ponerse de meloso conmigo, nos dimos unos cuantos besos más y al fin nos dormimos. Antes de ello volví a pensar en su pesar. Si bien me gustaría poder hacer algo por él, me es imposible...

Lo único que puedo hacer es tratar de hacerlo un poco feliz, quizá algún día... ya no sufra tanto por ello...

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